domingo, 31 de julio de 2011

Psicóloga


La vida muchas veces es irónica, pareciera que se ríe de nosotros, pero al final termina siendo completamente justa... o eso creo yo. Crecí queriendo ser "Educadora de párvulos" porque encontraba entretenido el trabajo con los niños, la planificación y todo lo que esa profesión implicaba... me apasionaba tanto que hasta decidí irme a un liceo técnico profesional para estudiar "Atención de párvulos" y así entrar con nociones a la Universidad, porque la verdad es que a mí me aterraba la universidad y era un propósito mío desde la infancia.

Llegué a la enseñanza media, y mi campo de opciones de carreras por seguir en la educación superior se fueron ampliando... lo que nunca cambió fueron mis ganas de seguir estudiando... en realidad si cambió... cada vez estaba más motivada. Llegaba tercero medio, y comencé a conocer mi especialidad de "Atención de párvulos" fue algo completamento lindo, sin embargo, a veces me aburría, era todo tan práctico, tan manual... y yo quería pruebas, quería leer, quería estudiar mucho... jajaja... aunque suene ñoño. Hasta que un día compañeras y profesor me enfrentaron y me dijeron ¡No estudies párvulo! ¡es poco para ti! ¡te vas a perder! ¡proyectate en algo de unos 650 puntos! y yo comencé a soñar, pero lo veía tan díficil! estudiaba en un liceo técnico, eso implicaba: No preparación para el ingreso a la universidad".

Pensaba y pensaba, me gustaba párvulo, lo encontraba precioso, pero también pensaba que era una carrera en la que se desmerecía mucho, porque la labor de las educadoras y técnicos en párvulo es preciosa y requiere muchas energías... me gustaba, pero no sabía si me gustaría por toda la vida... me gustaba, pero temí que tanto contacto con niños, quitara la magia a cuando yo tuviera mis propios hijos.

Trataron de tentarte con derecho, porque el profesor de lenguaje decía que era buena con las letras... trataron de tentarme con ingeniería, porque la profesora de matemáticas y de biología decían que era muy buena con los números... ninguna me convencía... hasta que psicología comenzó a llamarme la atención... podía trabajar con niños, y podría trabajar en algo precioso... y fue ahí cuando dije: Psicología! pero eso también traía dificultades tendría que irme a estudiar a otra ciudad a menos que quisiera irme a una universidad en las que yo pensaba "debes tener dinero, pero no es necesaria la cabeza" y no lo sentía como un desafío... arquitectura, también me gustaba, pero temí aburrirme trasnochando al hacer maquetas...

Conversé con mi mamá y con mi papá. Mi papá me daba todo su apoyo, en cambio mi mamá vio el gasto económico que implicaba irme a otra ciudad, por lo que quedé triste, pero nunca desanimada, entonces estando en tercero medio busqué información de becas, busqué preuniversitarios, hasta que finalmente encontré uno en que pagaría poquito y mi mami accedió, en conclusión tuve un cuarto medio intenso... preuniversitario, liceo y pasantía... otras actividades... cargos dentro del liceo.

P.S.U! un triste puntaje en lenguaje, un satisfactorio puntaje en las demás pruebas... llegó la postulación y se vino otro conflicto... Psicología llegaba a la UBB Chillán y yo estaba ultraentusiasmada con la UdeC de Concepción, pero la sugerencia de profes fue elegir la UdeC, y lo hice... y lo más extraordinario fue que quedé!! quedé en el 57 de 65 alumnos, pero quedé.

Y llegó la universidad... un lugar para conocer a grandes amigos, conocer el amor, recibir las penas más grandes de amor, poner a prueba mi independencia y por sobretodo crecer. Llegó la universidad... y con ella mis primeros fracasos... siempre tuve excelentes notas, salí hasta con un 6,9 de 4°medio, y en la universidad tuve mi primer rojo, un 3,9 en biología... pero también tuve rojos bien rojos como 2,5 ... y tan irónica es la vida... que en mi último semestre tuve promedio 7 , siendo una simple alumna del montón... y tan irónica es la vida, que obtuve un 7 en mi examen de título... y fue así! tan irónica es la vida? o esa es la parte de la justicia?? porque mi vida estuvo llena de sacrificios y de penitas... pero todo eso dio frutos.

Hoy puedo decir SOY PROFESIONAL, y sooy Psicóloga! me siento feliz... tengo una carrera hermosa, y la motivación para hacer cosas grandes.

Hoy puedo decir "Tatita lo logre!! muchas gracias por ayudarme desde el cielo!! "


Hoy puedo decir "Papás!! les tengo un regalo, es para ustedes mi hermanita y para mí! "

Hoy puedo decir, "gracias Fernando por acompañarme estos años, aunque nuestro amor se haya apagado... pero me apoyaste en mi soledad penquista" =(

Hoy puedo decir, "Señor, mi Dios... una vez más estuviste ahí, ahí conmigo, muchas gracias. Te amo"